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Buenos Aires 6/3/62
Querida Elsita, esposa soñada:
Reconozco que ayer me he comportado muy mal contigo y quiero pedirte que me excuses por mi comportamiento.-
Quiero disculparme antes que nada, para que sepas que lo hago con convicción. Elsa te quiero y sin embargo no puedo dominarme. Tengo un tremendo temor, no de que miraban tu tesoro, sino que lo ajen, que lo manchen.
Quisiera que nadie en el mundo te rozara ________. ¡Comprendeme Querida! Jamás quise a nadie en mi vida como a ti. Tu lo eres todo y sin ti nada vale para mi. Crees que exagero cuando te digo que no puedo vivir más sin tu amor, y sin embargo es la verdad. Necesito de tu amor. Sé que soy impulsivo, nada tolerante, quizás malo, tal vez egoísta. Debo tener muchísimos defectos más, pero sé ciertamente que te adoro. Ayer no intenté en ningún momento de amargarte la noche, ni de aburrirte. Perdóname por haberlo hecho. Quizás tengas razón y necesite “____ de la juventud” para alegrarte. Creo que también acertastes en eso de que hubiera sido todo mejor si no fuera tan “cerrado”, pero al serlo, comprendo que no todo es bondad e ingenuidad en la vida. En cualquier momento se está expuesto a acontecimientos inesperados. Mi conocimiento, que es escaso, me enseñó a desconfiar de todo lo que nos rodea. Velo inconscientemente por ti. Me preocupo de cuando viajas sola, de cuando sales sola, etc, etc. Sé lo que piensas “Estuve 19 años saliendo sola y nunca me ocurrió nada”, pero nunca hay que _______ de nada.
Quisiera que me comprendas, hay en cierto modo si, mucho de celos, pero un setenta por ciento es por temor a que algo te ocurra. Nunca quise a nadie, y ahora que tengo todo, que soy feliz, que hallé mi felicidad (porque a pesar de las rencillas lo eres), quiero cuidarte, adorarte, tenerte por siempre junto a mi.
¿Sabes? Mi recuerdo eres tú, vivo para ti, para hablarte, para escucharte, para abrazarte, para besarte, para acariciarte. Soy como un eterno niño con su juguete más adorado, pero la unica diferencia es que tu no eres ningun juguete sino una encantadora realidad.
Eres dulzura, ternura, —---------------, suavidad, etc. Todos, todos los dones y virtudes. Yo lo sé y tal vez en la amargura de nuestras rencillas reconozco todo el daño y dolor que te causo, pero en mi impulsividad no lo recuerdo y vuelvo a herirte una y otra vez. El orgullo es malo, y a mi me absorbe. Es más fuerte. Mi genio me domina y llego a la conclusión que si un sujeto no puede dominarse a sí mismo, le cabe perfectamente el apelativo que un día empleastes y yo (iluso de mí) me ofendí, sin comprender que me cuadra perfectamente. Te acepto y reconozco que nunca me distes verdaderos motivos para que me enojara. Disculpame vos y hazle extender esas excusas a tu madre. Nunca tuve derecho ni autorización sobre nadie, y menos sobre ti.
Estoy arrepentido sinceramente. No merezco que me quieras tanto, (cuanto me querrás para haberme soportado tanto tiempo!) yo siempre fui malo para contigo. Mi única virtud es que desde el 1º de octubre de 1960 no he salido con nadie, sino contigo únicamente. Y eso es demasiado poco en relacion a lo que tu me das. Estás de novia con una basura. Sinceramente que lo lamento pues mereces lo mejor del mundo. Y yo malo soy. Soy un pedante que se jacta de si mismo y vive encerrado en su ___________________________. Detesto haber sido yo el que primer amor de tu vida, el primero que _____ la miel de tus labios. Nunca lo merecí y si ahora pudiera devolverte nuevamente a un estado de desconocimiento total para conmigo lo haría, pues sé que serías más felíz que a mi lado y que hallarías la felicidad que tanto anhelas y que yo no sé darte. Me he confesado ampliamente en esta carta y espero como quien dice, no haber desbordado la copa con esta otra gota de amargura. Nuevamente perdón y sencillamente te adoro.
Edy
Pd. Aun conservo tu perfume en mis manos, tu color en mis ojos, le he llenado de besos , pero besos de mirada simplemente, por temor de que se borren.
Te quiero
Edy